domingo, 7 de junio de 2020

El Maíz (III). Importancia en el Desarrollo Humano



ORIGEN Y DESARROLLO CULTURAL Y ECONÓMICO


El origen de la planta de maíz se remonta, a unos 8000 años. Por los estudios de los restos arqueológicos hallados se ha consensuado que, bien con origen multicéntrico, en cinco regiones distantes (4 en México y 1 en Guatemala), bien con un solo origen en México, el maíz fue domesticado a partir de su antepasado, el “teocintle”.
Pero la base cultural del maíz, y la que moldea el desarrollo de las comunidades indígenas que lo han cultivado desde la antigüedad, es su relación con la fundación de las grandes civilizaciones en América Central, que inició la Cultura Olmeca (entre 1500 y 3000 años a.C.) y su representación en distintas deidades proveedoras.
En la cultura mesoamericana, según la “Leyenda de los Soles”, que explica la creación del mundo, nuestra humanidad sería el Quinto Sol. En esta leyenda uno de los dioses creadores, Quetzalcóatl o Serpiente Emplumada (“quetzal” = pluma, “cóatl” = serpiente), va a ser el referente del maíz en la cultura Olmeca, que las siguientes culturas irán cambiando por otras deidades (Yum Kaax, dios del maíz para la Maya, entre el s. XX a.C. y el s. XV d.C.; Centéotl, dios del maíz, Chicomecóatl o Siete Serpientes (“chicome” = siete, “cóatl” = serpiente), diosa de la semilla seca del maíz, y Xilonen, diosa joven del maíz, para la Azteca, entre 1325 y 1521 d.C.).
 Según cuenta la leyenda, los dioses escondían el maíz tras una montaña, el Cerro de las Mieses, a la que los humanos no tenían acceso porque eran custodiadas por el dios de la lluvia. Quetzalcóatl quiso favorecer a los humanos para que pudieran tener buena comida, por lo que se convirtió en hormiga negra y junto con una hormiga roja se fue en busca del preciado alimento. Luego se lo entregó a las personas para que lo cultivaran. De ahí que desde entonces se venerara a Quetzalcóatl como “dios del maíz”.

Archivo:Popol vuh.jpg - Wikipedia, la enciclopedia libre
Popol Vuh
El Popol Vuh es un texto recopilatorio transcripción de las historias y leyendas de la cultura Maya en Guatemala y fue escrito en el s. XVI en lengua maya quiché. Es un texto único, aunque se pueden observar varios apartados. En lo que concierne al maíz, el apartado 4º se titula “Creación de los hombres de maíz” y narra cómo los dioses creadores construyeron cuatro hombres con maíz, después de haberlo intentado con barro y con madera y después mujeres para que ambos procrearan. De masa de maíz blanco y maíz amarillo hicieron la carne, brazos, piernas…

Archivo:Codex Borgia page 53.jpg - Wikipedia, la enciclopedia libre
Códice Borgia lámina 53
El Códice Borgia es un manuscrito datado entre los años 1200 y 1500 d.C., en México, durante la civilización Azteca, formado por 39 láminas de piel de venado plegadas, con pictogramas policromados por las dos caras, y que se leen de derecha a izquierda. Incluye su forma de vivir, rituales y predicciones. Incorpora los 9 ritos del surgimiento de la luz y del maíz. En él se representan distintos dioses, entre ellos el dios y la diosa del maíz, y la planta de maíz o bien las mazorcas, que están integradas en muchas láminas.
En los pueblos prehispánicos destaca el paralelismo entre el ciclo de las personas y el del maíz, que queda reflejado en el ritual que se hacía al recién nacido, al que se le cortaba el cordón umbilical sobre una mazorca. La mazorca ensangrentada se ahumaba y se guardaba. Cuando llegaba la estación de la siembra se desgranaba y se sembraban los granos en nombre del niño. El maíz que producía se volvía a sembrar y así, año tras año, era el sustento del niño hasta que crecía y él mismo podía cultivar su milpa. Con algunos cambios, este rito aún perdura hoy en día en algunas zonas de México.
Igualmente, en el noroeste argentino (NOA) se cree que los menhires, llamados Mama Zara (diosa del maíz) se ponían en el maizal, para proteger al maíz de vientos y plagas y para hacer que lloviera sobre el campo. Todavía en esta época, en los valles Calchaquíes (provincia de Salta, también en el NOA) se conserva este ritual poniendo grandes piedras como altar a la diosa, en el momento de la siembra, para evitar sequías y heladas. Y en Jujuy (provincia contigua a Salta) se guarda la mazorca más grande de la cosecha y se cuelga en la cocina, esperando que de esta manera la siguiente cosecha sea más fructífera.
En el aspecto lúdico, que además de llenar el ocio de l@s jóvenes y no tan jóvenes de las comunidades, ejerce la función de preservar las raíces y el conocimiento ancestral, el maíz es protagonista de muchos juegos.
En el “juego de la caña de maíz”, del México del s. XVI, y practicado hoy en día en Chiapas, hay 2 equipos de 3 jugadores que tienen que pasar una pelota elaborada con el olote (raquis del maíz) por una portería hecha de caña de maíz. Para ir anotando la puntuación se va desgranando una mazorca de maíz, siguiendo determinadas reglas.
En el “maíz al hoyo”, típico del pueblo de los tzotziles (también en Chiapas, México) y dirigido a la población infantil, utilizan 4 tipos de maíz: blanco, negro, amarillo y rojo. Hay 4 jugador@s, cada cual con el maíz de un color. Se hace un hoyo y van desgranando el maíz y tirándolo al hoyo (si entra, es signo de buena cosecha). Quien consigue introducir más cantidad se lleva todos los granos y será señal de una buena y variada cosecha.

“Las mazorcas” es un juego tradicional vasco que tiene su origen en el trabajo del maizal de sus ancestros. Lo practican jóvenes y mayores de ambos sexos y representa la recogida de mazorcas en la recolección, aunque utilizando palos en lugar de mazorcas. Consiste en recoger las “mazorcas” en el mínimo tiempo, por lo que requiere velocidad y resistencia física.
En la actualidad, muchas comunidades indígenas campesinas han continuado desarrollando su cultura, a pesar de las limitaciones que tuvieron durante la dominación española y de la presión de la globalización, trabajando el maíz con unas técnicas propias de cultivo, almacenamiento y transformación, utilizando un lenguaje que es identitario pues está relacionado con las peculiaridades de su territorio, de las plantas de su ecosistema, de los materiales y herramientas que usan, de su organización, etc. Su entorno constituye su etnoterritorio, pues en él se enmarca la cultura, sus prácticas y forma de vida, siendo la milpa el eje vital para su supervivencia tanto personal como de su identidad colectiva.
La milpa, como se llama en México y Guatemala, no es sólo un maizal, sino que es un cultivo biodiverso, en el que se plantan también calabazas, frijoles (judías), pequeños tomates, chiles (guindillas) y hierbas silvestres (quelites). Cada planta con su función (soporte, enriquecimiento en nutrientes) y utilizadas luego en la elaboración de las tortillas y otros platos para su alimento, que les ha llevado a tener una cultura gastronómica muy rica.
https://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:Milpa_in_Quiche_Guatemala.JPG
Milpa
                               
 La milpa es una forma de vida. Todas las integrantes de la familia, todas las personas dentro de la comunidad, participan en su ciclo (preparación de la tierra, siembra, recolección, rituales antes y después del trabajo, fiestas, etc.). La milpa es, por lo tanto, un medio de desarrollo para los pueblos originarios porque fortalece los lazos familiares y sociales, es su sustento y, por lo tanto, les proporciona salud, les permite mantener sus costumbres y creencias y, en los casos de excedentes, les aporta unos ingresos.
En otras zonas andinas, como el Noroeste de Argentina o Bolivia, el maíz también está asociados a otros cultivos formando la chacra, como la papa y el poroto (judía) en Argentina, y el joco (calabaza) y la cumanda (judía) en Bolivia, tanto para la búsqueda de la supervivencia familiar que da el policultivo (Seguridad Alimentaria), como para la sostenibilidad de la tierra y su independencia alimentaria (Soberanía Alimentaria). Igualmente, sus técnicas de cultivo y la conservación de las variedades de maíz, reafirman los aprendizajes heredados de sus ancestros, y en sus festividades y tradiciones el maíz está presente en mayor o menor medida, constatándose, por todo ello, su capacidad de preservar y difundir su cultura.
Los campesinos indígenas son los guardianes de la biodiversidad del maíz, pues gracias a la perseverancia por mantener sus tradiciones, se han conservado multitud de razas con distintos colores, sabores, longitud de la mazorca, textura del grano, diferente contenido en proteínas y en aceite y otras propiedades. Aunque con la invasión española se calcula que se perdió el 80 %, aún existen unas 300 razas en América. La mayoría están en México, Perú y Bolivia y algunos ejemplos son:
§  “arrocillo” (negro y de mazorca pequeña)
§   “ratón” (blanco)
§  “vandeño” (blanco)
§  “olotón” (naranja)
§  “merocho” (amarillo)
§  “mochero” (amarillo)
§   “Kculli” (morado)
§   “tumbesino” (blanco con amarillo y con marrón, con 14 hileras de granos)
§  “morocho” (amarillo o naranja)
§  “hualtaco” (blanco y harinoso)
§   “colorado” (morado y con 10 hileras)
§  “pura” (amarillo y con 12 hileras
§  “chulpi” (rosa fuerte y pequeño)
§  “negro” (morado negro, alargado)
§  “pisingallo” (cónicos y de diferentes colores)
§  “amarillo de ocho” (amarillo-anaranjados y harinosos)

Esta biodiversidad del maíz permite que los países o regiones en las que se cultiva tengan una variedad importante de platos culinarios, de manera que según las características se cocina de una forma o de otra. Así, con el maíz que tiene más almidón (“negro”, “amarillo de ocho”) se elabora harina, se hacen bebidas y picantes; con el maíz de color morado (pisingallo) se hacen las palomitas; con las razas amarillas y blancas se fabrican las tortillas mexicanas; con el “morocho” se hace comida para animales; con el “negro” se hace la chicha (una bebida de maíz fermentado); con maíz de alto contenido en almidón se hace el atole (bebida caliente y espesa hecha por cocción del maíz); con variedades moradas o con amarillas se elabora el api (bebida caliente y azucarada a la que se le añade canela o clavo); con el “chulpi” se hace pan tostado, etc.

En cuanto a comida y bebida a base de maíz, están las tortillas mexicanas hechas con maíz nixtamalizado (también elaboradas en Argentina, Nicaragua, Perú, El Salvador…) conocidas en todo el mundo, las también mexicanas enchiladas, tacos y burritos, las arepas de Venezuela, Colombia, Ecuador y Perú; el locro de Argentina y Perú; los tamales de Argentina, Nicaragua, El Salvador, Colombia; las humitas de Argentina, Perú, Bolivia, Ecuador; la chicha en toda la zona andina, el atole en México, el api en Bolivia, Argentina y Perú, entre otras especialidades culinarias.
Recetario mexicano del maíz (Spanish Edition): 9789688006405 ...En México es tal la importancia del maíz, que el Museo Nacional de Culturas Populares publicó en 1983 un recetario con más de 600 formas de cocinar el maíz, entre ellas 166 con tortillas nixtamalizadas, 124 con elotes tiernos, 112 con masa nixtamalizada, 86 tipos de tamales y 17 recetas con maíz seco.
En las islas Canarias (España) un alimento básico de los guanches era el gofio, hecho con harina de maíz (o trigo). Fue un alimento muy útil en las hambrunas. En la actualidad se usa para distintos platos, como gofio escaldado a base de pescado, paella de gofio, tortitas dulces o saladas y dulces para el desayuno.
Esta rica variedad de platos y bebidas no sólo es importante para el desarrollo de la salud de la población rural de autoconsumo y para mantener y compartir la cultura de los territorios, sino que amplía las capacidades económicas de los habitantes, ya que es un reclamo para el turismo gastronómico, con lo que tanto productor@s como comerciantes y hosteler@s aumentan sus recursos económicos, lo que en conjunto repercute en todas las facetas de su desarrollo.

Otro modelo totalmente diferente y mayoritario, el modelo agroindustrial, en grandes extensiones de monocultivo de maíz con la propiedad de la tierra concentrada en pocas manos, si bien es una fuente importante de ingresos para toda la cadena de producción, distribución y comercialización, también produce explotación de la tierra con pérdida de fertilidad, contaminación de suelo y acuíferos por agroquímicos y pérdida de biodiversidad y de cultura. Y este resultado está agravado por el uso de maíz transgénico para abastecer la gran demanda mundial.



EL PROBLEMA DEL MAÍZ TRANSGÉNICO

Con el destino mayoritario de ser forraje para animales, obtener biocombustible o fabricar aditivos alimentarios, la producción de maíz es enorme en algunos países. Con datos de FAOSTAT de 2018, EEUU tuvo una producción de 123 millones de toneladas de soja y 392 m.T. de maíz; Brasil 117 m.T. soja y 82 m.T. de maíz y Argentina 37 m.T. soja y 43 m.T. maíz. Y prácticamente la totalidad es maíz genéticamente modificado.
Estos monocultivos han sido favorecidos por los gobiernos a empresas trasnacionales, en detrimento del cultivo tradicional, al que le han quitado subsidios y han dejado de proteger la biodiversidad del maíz.
El maíz transgénico es un organismo genéticamente modificado (OMG) con genes de bacterias, de tal manera que resulta más productivo y resistente a plagas y a herbicidas. A primera vista parece una buena solución a las necesidades mundiales y a la contaminación por agroquímicos. Sin embargo, esconde muchos y negativos efectos secundarios que, repercuten tanto en el Medio Ambiente como en el modo de vida de las comunidades indígenas.
§   Las semillas modificadas tienen patente, que en el caso de la empresa Monsanto se traduce en que en su contrato de venta hay que aceptar no usar ni vender la semilla de la cosecha resultante, por lo que a cada siembra hay que comprar de nuevo la semilla. Esto conlleva una dependencia absoluta de las empresas que los fabrican (Monsanto, Pioneer, Bayer…) con el correspondiente gasto económico y la pérdida de Soberanía Alimentaria. Además, se contrapone con el cultivo tradicional en el que el grano de maíz se usa para comer, pero también para efectuar la siguiente siembra.
§  El maíz transgénico no permite el almacenamiento del grano que necesitan las comunidades indígenas para abastecerse durante todo el año (sólo dura 3 meses). Para poder conservarlo hay que añadirle productos químicos. O sea, para abastecerse o ponen químicos o compran nueva semilla. Lo primero supone contaminación del medio y los dos casos implican merma de la economía.
§  Los campos de maíz transgénico “contaminan” los campos tradicionales por polinización cruzada, ya que los insectos que polinizan no entienden de transgénicos, con lo que de un campo van a otro, el polen del maíz transgénico pasa al maíz nativo y los resultantes son transgénicos.
§  Como el maíz transgénico es resistente a plaguicidas y herbicidas, los cultivos intensivos tienden a usarlos en mayor cantidad para eliminar las plagas y “malas hierbas”, ya que no tienen la limitación de que afecte al maíz. Ello deriva en una menor fertilidad del suelo y una mayor contaminación de la tierra y de las posibles aguas subterráneas que existan.
Si la enorme cantidad de razas de maíz existente se contamina con transgénico, es imprevisible su viabilidad a largo plazo, con lo que ello implicaría sobre la cultura de los pueblos afectados. Por otro lado, una vez detectado un maíz nativo “contaminado”, pasaría a ser propiedad de las empresas trasnacionales comercializadoras, con lo que el maíz nativo dejaría de ser de libre uso y la dependencia de pequeñ@s agricultor@s sería total.
La milpa y la chacra son aglutinadoras de la sociedad indígena en el aspecto del trabajo, social, lúdico e identitario y el maíz transgénico es una amenaza a sus derechos culturales y de alimentación. Los cultivos de maíz transgénico, de los que tampoco está del todo probada su mayor productividad, contaminan el suelo y el agua, atentan contra la biodiversidad y también contra la forma de vida de las comunidades indígenas campesinas que quedan aún en Argentina, por ejemplo, en la zona andina, igual que en Bolivia o, sobre todo, en México (en Chiapas, Oaxaca, Jalisco, Puebla...), en Perú, Bolivia, etc. y merman sus capacidades económicas, debido a la dependencia que se crea hacia las empresas privadas.

En conclusión, es frecuente que los gobiernos, instituciones y empresas apoyen e implementen los avances científicos sin tener en cuenta dónde se aplican y su repercusión en la Naturaleza y en los modos de vida, con una visión homogénea y homogeneizante de un mundo heterogéneo y plural. Y esto queda constatado en el caso del cultivo del maíz.


CAPACIDADES POLÍTICAS, DERECHOS HUMANOS Y OBJETIVOS DE DESARROLLO SOSTENIBLE (ODS)

Después de ver los perjuicios, cualitativa y cuantitativamente, de los monocultivos de maíz de la agroindustria y del maíz transgénico, es esperanzadora la acción de las comunidades en defensa de su alimento cultural. Esto se manifiesta por distintas campañas e iniciativas que difunden la problemática y ejercen una incidencia política para obtener reconocimiento y ayudas por parte de las instituciones públicas.

Patria InSurGente » Campaña El Maíz es mi RaízAsí, la campaña “El maíz es mi raíz”, en Bolivia, surgió en mayo de 2017 promovida por la Plataforma BLT (Bolivia Libre de Transgénicos), conformada por productor@s, consumidor@s y sociedad civil. En ella denunciaba los efectos negativos de los transgénicos y salía en defensa del maíz boliviano, exigiendo el control del maíz modificado genéticamente para prohibir su producción y comercialización. El gobierno actual ha intentado a principios de mayo de 2020 ampliar la entrada de transgénicos mediante la evaluación de 5 cultivos OGM (entre ellos, de maíz) para implementarlos en el país, pero las protestas han conseguido una moratoria de 40 días.


No hay ninguna descripción de la foto disponible.En Brasil, el Movimiento de Pequeños Agricultores (MPA), integrado en la Vía Campesina, que lleva desde el año 1996 trabajando por la conservación de las semillas criollas, la Soberanía Alimentaria y los derechos de l@s campesin@s, impulsó en 2017 la iniciativa “Adopte una semilla”, de forma que cada familia campesina adquiría y cuidaba una variedad diferente de semilla, entre ellas maíz, además de participar todos los años en la Fiesta Nacional de las semillas criollas y en su intercambio de semillas. También han repartido semillas de maíz nativo a familias campesinas para ayudar en sus cultivos y favorecer la Soberanía Alimentaria. 

Logo relanzamiento Campaña Nacional Sin Maíz No Hay paísLa campaña “Sin maíz no hay país”, surgió en México, en 2007, de la mano de más de 300 organizaciones de campesinos, ambientalistas, defensoras de derechos humanos, indígenas, consumidoras, intelectuales, artistas, científicos y diferentes sectores de la sociedad civil. Sigue vigente en la actualidad y su objetivo es la defensa de la Soberanía Alimentaria, la reactivación del campo mexicano y la salvaguardia del maíz criollo frente al transgénico.
Por suerte, en algunos países productores de maíz, esta defensa de los derechos al cultivo de la milpa y de la chacra está siendo escuchada por los gobiernos y está traduciéndose en una legislación proteccionista del maíz criollo y en un apoyo institucional a emprendimientos de las comunidades.
Es el caso de México, que con el nuevo gobierno de López Obrador, ha ampliado la protección y el fomento de las razas locales mediante la reciente promulgación y entrada en vigor, en abril de 2020, de la Ley del Maíz (Ley Federal para el Fomento y Protección del Maíz Nativo), que fomenta la creación de bancos de semillas de maíz criollo en las comunidades respetando sus costumbres, además de reconocer al maíz nativo como patrimonio cultural y alimentario nacional y con él los respectivos derechos humanos a la cultura y a la alimentación. Con esta Ley se crea el Consejo Nacional del Maíz Nativo, que integrará, entre otras entidades gubernamentales, académicas y de la sociedad civil, a las comunidades indígenas, ampliando así su capacidad de incidencia en la toma de decisiones políticas que atañen al maíz.
Además, el gobierno también ha apoyado la campaña “Sin maíz no hay país”, en las celebraciones del “Día Nacional del Maíz”, que en la pasada convocatoria de 2019 tuvo una alta representación institucional y manifestó su apoyo a la milpa como herramienta para el derecho a la alimentación y la Soberanía Alimentaria, así como su disposición a luchar contra el maíz transgénico.
Todas estas acciones ciudadanas y el apoyo del gobierno, con las consecuencias prácticas positivas de la Ley del Maíz, influyen en las comunidades reafirmando y haciendo efectivos sus derechos y se traducen en una ampliación de la capacidad de participación política de los pueblos originarios y, por lo tanto, de su desarrollo humano.
 El trabajo tradicional de la tierra por parte de las comunidades de todas las regiones y países, junto con el apoyo y las medidas de los gobiernos inciden, además, en la consecución para toda la población, en general, de muchos de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) que se fijaron en la Agenda 2030.
Así ocurre con el ODS1 (fin de la pobreza) y el ODS 2 (hambre cero), ya que los cultivos proporcionan alimento suficiente para productor@s y consumidor@s e ingresos por excedentes o provenientes del turismo que se atrae en base a la rica gastronomía. Con mayor motivo si se conserva la biodiversidad del maíz nativo, lo que permite la Soberanía Alimentaria, o sea, la seguridad de tener alimento, independientemente de las circunstancias externas del mercado.
Se alcanza el ODS 3 (salud y bienestar) obviamente por tener la comida asegurada y, además, por la combinación que se hace en los cultivos con otros alimentos, de forma que la dieta se equilibra y es más saludable. Esto, los ingresos que puedan percibirse por las distintas vías y la satisfacción de las comunidades por continuar su cultura, además del orgullo general por los valores transmitidos, se traduce en un aumento del bienestar.
Se camina hacia el cumplimiento del ODS 11 (comunidades sostenibles), del ODS 13 (acción por el clima) y del ODS 15 (vida de ecosistemas terrestres), ya que las técnicas de cultivo y las prácticas ancestrales y forma de vida son respetuosas con el medio ambiente, lo que lleva a una conservación de los ecosistemas terrestres (su fertilidad, biodiversidad, protección ante incendios, erosión e inundaciones). El cuidado de la Madre Tierra protege el clima, ya que no emiten contaminantes que influyan en él y, al mismo tiempo, el mantenimiento de los recursos naturales, la no explotación de la tierra, hace posible que las siguientes generaciones puedan seguir con su modelo de vida.

viernes, 29 de mayo de 2020

El maíz (II).Manifestaciones artísticas



Pintura, literatura, cine...




https://www.flickr.com/photos/pegatina1/14826131628
Mural "La Cultura Huasteca", de Diego Rivera
   



Además de su valor nutricional y medicinal, las distintas manifestaciones artísticas plasman la influencia en la vida pasada y presente del Maíz, en su aspecto cotidiano y también en las reivindicaciones populares, como medio de expresar la sensibilidad y el disfrute de la belleza, pero también de denunciar injusticias o como símbolo identitario.


     
PINTURA
Diego Rivera with a xoloitzcuintle dog in the Blue House, Coyoacan - Google Art Project.jpgSi hay alguien que pueda representar el mundo del maíz en la Pintura es el mexicano Diego Rivera (1886 – 1957). Pintor especializado en murales y muy comprometido con los problemas sociales de la historia de su país y de su tiempo, reflejó en sus frescos la importancia y la intrínseca unión entre este cultivo y la organización social de su país en las distintas épocas.


En los murales del Palacio Nacional, que cubren 276 metros cuadrados de pared, se encuentra el mural “Cultura Huasteca”, en el que pintó con detalle la relación de su gente con el maíz y su gran dependencia, mostrando las distintas etapas de su uso (siembra, recolección, desgranado, elaboración de masa para tortillas, cocción…), con la diosa del maíz y la fertilidad como personaje de fondo.

Blossoming Emiliano Zapata And Otilio Montano by Diego Rivera ...La Capilla Riveriana de la Universidad de Chapingo, que ocupa 700 metros cuadrados de pintura del autor, alberga muestras de su característico realismo social, como el mural “Canto a la Tierra y a los que la trabajan y liberan” (1923-26), en el que bajo un gran campo de maíz yacen enterrados dos hombres que representan la sangre vertida en las luchas revolucionarias para la defensa de la tierra. Esa sangre fertiliza el suelo haciendo brotar nuevas cosechas. Estos hombres bajo la milpa (maizal) son los héroes revolucionarios Emiliano Zapata y Otilio Montaño.

https://www.flickr.com/photos/9974897@N04/6988273911
La Fiesta del Maíz
En la Secretaría de Educación Pública se encuentra el mural “Visión política del pueblo mexicano”, constituido por 235 tableros; y en él la obra “La Fiesta del Maíz” (1923). Para pintarlo utilizó jugos de nopal y otros cactus y representa las tradiciones populares y religiosas. En la obra “La Justicia Proletaria y Mecanización del Campo” perteneciente al mismo conjunto, muestra la mecanización de la siembra y recolección del maíz, la transformación producida por el capitalismo, plasmando su espíritu revolucionario.


Además, muchas otras de sus obras como “La Cosecha” (1923), o el “Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central” (1946), tienen al maíz como protagonista o como secundario en ellas. 
Archivo:Peter Paul Rubens, Frans Snyders - Ceres with two Nymphs ...
Ceres y dos ninfas

No de forma tan imponente, sino ya esporádicamente hay otros pintores que han plasmado este cereal en alguna de sus obras, ya sea como muestra de la importancia en la alimentación y la economía, como “Campos de maíz” (1890), de Van Gogh, o aspectos mitológicos, como “Ceres y dos ninfas” (1615 - 1617), de Rubens.





LITERATURA
Much@s autor@s han puesto su mirada en el maíz, en su multifuncionalidad, su extensión y su papel a través de los tiempos. Un@s lo hacen por ser una planta básica en la vida cotidiana, como alimento o insumo para muchos usos; otr@s escritor@s muestran los cambios con la llegada de los conquistadores españoles; otr@s plantean la problemática actual que lo envuelve. Obras en poesía o prosa, para diferentes edades, enfocadas a formar, informar, denunciar, sensibilizar…

Hay una poesía de la escritora chilena Gabriela Mistral (1889 - 1957), “El maíz”, de nueve estrofas, que en una de ellas (VIII) se refiere a la llegada de los españoles y a su intento de introducir el trigo en América, en detrimento del maíz. Refleja el rechazo por parte de la población indígena, ya que el maíz era parte fundamental en su cultura. Dice así:
Archivo:Gabriela Mistral (1923).jpg - Wikipedia, la enciclopedia libre“Molinos rompe-cielos
mis ojos no los quieren.
El maizal no aman
y su harina no muelen:
No come grano santo
la hiperbórea gente”.


Archivo:Asturiasisrael.jpg - Wikipedia, la enciclopedia libreMiguel Ángel Asturias, Premio Nóbel de Literatura, escritor, abogado y diplomático nacido en Guatemala (1899 - 1974), es autor de “Hombres de Maíz”, publicada en 1949. En ella, su obra maestra, habla de la explotación colonial de los pueblos indígenas, de los que era muy estudioso. Expone la amenaza de estas comunidades debido a la explotación comercial de las tierras en las que habitan. Detalla también sus costumbres, creencias e ideas, siendo una obra representante del “realismo mágico”.
== CN08 - HOMBRES DE MAIZ - MIGUEL ANGEL ASTURIAS (Libros de Segunda Mano (posteriores a 1936) - Literatura - Otros)Lo penoso es que el problema que plantea Asturias no difiere mucho de la situación actual de muchas comunidades en su lucha contra las grandes trasnacionales y los múltiples asesinatos de los y, sobre todo, las líderes comunitarias que defienden la tierra.




Otro poeta chileno, Pablo Neruda (1904 – 1973), interesado a lo largo de su vida en las tradiciones culinarias de los distintos países y en su degustación, escribió una serie de odas a los alimentos. Así, dentro de su “Tercer Libro de las Odas”, de 1957, ensalza los usos del maíz en las cocinas y la extensión de este cereal por toda América en su “Oda al maíz”, que empieza así:

File:Pablo Neruda by Annemarie Heinrich, 1967.jpg - Wikimedia Commons
Pablo Neruda - Tercer libro de las odas - 1957 Primera edicion | eBay“América, de un grano                            
de maíz te elevaste                                     
hasta llenar
de tierras espaciosas
del espumoso
océano”



Y siguiendo con el mismo estilo literario, el médico y poeta guatemalteco Werner Ovalle López (1928 – 1970) es autor del poema “Padre Nuestro Maíz”, un texto formado por cuatro partes, en las que llena de alabanza al dorado cereal y a la estrecha relación de éste con los seres humanos y vivos, en general.
Rinden homenaje póstumo al médico y poeta Werner Ovalle López ...El poema susurra
“Yo tengo manos de maíz…”
“Yo tengo frente de maíz…”
"Yo tengo labios de maíz…”
“Yo tengo sueños de maíz…”
De esta forma, en sus versos nos va contando cómo el maíz penetra en todo el entorno del paisaje, plantas y animales, y en el entorno y quehacer humano.

Analizan aportes de Arturo Warman a la concepción del indigenismo ...Cambiando radicalmente a otra forma de expresión literaria, más divulgativa, el antropólogo, etnólogo y político mexicano Arturo Warman (1937 – 2003), publica en 1988 su libro “La historia de un bastardo: maíz y capitalismo”. En él narra de forma expositiva y crítica la extensión del maíz por las distintas partes del mundo y los diferentes usos que se le ha ido dando. Incide en cómo su adopción cambia estilos de vida y ayuda al establecimiento de un modelo económico capitalista.
LA HISTORIA DE UN BASTARDOWarman expone que “el maíz produce pronto, se almacena con facilidad y se conserva por largo tiempo, se prepara con sencillez…”. De ahí su fácil extensión y su importante papel económico, social, alimentario y de salud en la sociedad.


                                     

ESCULTURA

En el Arte Precolombino, hay muestras de las culturas Maya, Nazca y Azteca, sobre temas mitológicos y cotidianos
https://es.m.wikipedia.org/wiki/Archivo:Teplice,_sklen%C3%ADk_Tropicana,_reli%C3%A9f_nad_vstupem.jpg
Yum Kaax
Así, en la Cultura Maya, extendida fundamentalmente en México y Guatemala, entre el s. XX a.C. y el s. XV d.C., está la representación del Dios del Maíz, Yum Kaax, que simboliza la vida, la abundancia y la prosperidad. Se le representa portando una mazorca sobre su cabeza y sujetando una vasija con tres mazorcas.


https://es.m.wikipedia.org/wiki/Archivo:Nazca_maize_vessel.jpg
Fase 3
Si pasamos a la Cultura Nazca, ubicada en el Antiguo Perú, entre los años 100 d.C. y 700 d.C., nos han llegado una serie de cerámicas que se han clasificado en 9 fases, según el período de elaboración. En la Fase 3 y siguientes se han hallado vasos, tazas, cuencos y botellas decorados tanto con mazorcas como con plantas completas de maíz. En la Fase 5 (más cercana en el tiempo) la planta ya forma parte de esculturas antropomorfas, tanto sujetando mazorcas entre sus manos, como integrando la planta completa.


File:Chicomecoatl, 71.1878.1.96, Musée du quai Branly.jpg
Chicomecoatl
La Cultura Azteca, surgida poco antes de la invasión española (1325 - 1521) d.C. y ubicada en el valle de México, también estaba ligada al maíz y, por lo tanto, veneraba a las deidades que lo representaban y que velaban, según sus creencias, por unas cosechas abundantes. Entre ellas estaban Cinteotl (dios del maíz), Xilonen (diosa del maíz joven) y Chicomecoatl (diosa del maíz maduro, representada con un par de mazorcas en cada mano). Los restos arqueológicos encontrados dan buena muestra de la importancia del maíz en su vida.

En la Época Hispánica, la colonización hizo que se fueran introduciendo y entremezclando costumbres, usos y creencias. De esta forma surgieron esculturas con simbolismos cristianos, pero utilizando materiales y técnicas propias con las que la cultura indígena elaboraba sus figuras. Ejemplo de ello, fundamentalmente en la región mexicana de Michoacán, son los “cristos de maíz”, imágenes de Cristo elaboradas con pasta de caña de maíz, tal y como fabricaban en la época prehispánica las figuras de sus dioses. La pasta de maíz les aportaba la gran ventaja de su poco peso.
https://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:Escultura_policromada_del_Se%C3%B1or_del_Colateral.jpg
Cristo elaborado con pasta de caña de maíz

En la actualidad, hay varias esculturas dedicadas a este prolífico cereal en distintas ciudades de Latinoamérica, como por ejemplo el “Monumento al Maíz”, también conocido como "El Choclo", de Gonzalo Endara Crow, en Salgonquí (Provincia de Pichincha, Ecuador) (1989) (1), de 10 metros de altura y 3.6 metros de diámetro en la base, que recuerda los maíces "chillo", de muchos colores; o el “Monumento al Maíz” de Edgar Negret, en Sonsón (Departamento de Antioquía, Colombia) (1996).(2)


https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Monumento_al_Ma%C3%ADz,_Sangolqu%C3%AD.jpg
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Archivo:Monumento al maíz (Sonsón, Colombia).jpg - Wikipedia, la ...
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Página 28 | Fotos Maíz libres de regalías | PxfuelPor otro lado, las artesanías de la cultura americana también se han hecho eco de este cereal mostrando su versatilidad para la elaboración de manualidades como flores, ramos, cristos en miniatura, angelitos, figuras humanas con trajes regionales, etc. Todo ello elaborado con chalas o totomoxtles (las hojas que recubren la mazorca).


En el Museo de Totomoxtle o Museo de la Hoja del Maíz, en Xico (estado de Veracruz, México), hay una colección de figuras de artesanía hechas con hojas de maíz, artesanalmente y durante años, por una vecina de la población, que muestran la cultura y tradiciones del lugar. Hay distintas composiciones, como “Las Procesiones” o “El Mercado”, que plasman escenas de la vida local.

CINE
Alberto Cortés (1952), etnólogo y cineasta mexicano, filmó en 2016 el documental “El maíz en tiempos de guerra”. En esta cinta presenta al maíz como eje de las sociedades indígenas mexicanas en la actualidad. Centro de sus tradiciones, fiestas, sustento.
 Igualmente expone las luchas de algunas familias campesinas de Oaxaca, Chiapas y Jalisco, pertenecientes a distintos pueblos indígenas, contra las empresas y gobiernos para defender su territorio y forma de vida. Sin olvidar la batalla contra la implantación del maíz transgénico.
Los chicos del maíz (1984) - FilmaffinityEn el aspecto del cine más convencional y de entretenimiento, cabe recordar la película “Los chicos del maíz” (1984), de Fritz Kiersch (1951) que está basada en un relato de Stephen King (1947). La película se desarrolla en una población rural cuya alimentación y organización social gira en torno al maíz de los campos que la rodean.
 El argumento tiene como protagonista a una población infantil que frente a la necesidad de asegurar sus cosechas acude a una serie de rituales y sacrificios para invocar a un ser protector y maligno que les libre del hambre. El maizal es a la vez proveedor de vida y de muerte.

DANZA

Por todo el territorio de México y Perú son típicas las manifestaciones de baile relacionadas con el ciclo del maíz.
En la selva de Chiapas (México) hay celebraciones en febrero y marzo en las que el maíz es el protagonista. La “Danza del trabajo colectivo del maíz”, en la que participan 15 personas, hombres y mujeres ataviad@s con ropa tradicional, representa las sucesivas etapas de la milpa, empezando con un ritual de petición de buenas cosechas y siguiendo con la preparación del terreno, la siembra, la recolección.
Milli Mitotilistli - Baile de la Milpa | ADN CulturaEn la comunidad náhuatl de Chiepetepec, en el estado de Guerrero, también en México, en septiembre, cuando ya se ha recogido la cosecha, lo celebran con el “Baile de la milpa”. En él participan mujeres de todas las edades, niñas y niños. Las mujeres y niñas danzan con una rama de maíz y los niños con una calabaza. Es una forma de agradecer a las lluvias y a la tierra la buena cosecha de maíz obtenida y aunque sea de origen prehispánico, se adaptó y se hace también como ofrenda al Arcángel San Miguel.

Aunque con distintos nombres, la “Danza de la siembra del maíz.” y la “Danza de la cosecha”, en Perú, o la “Danza del maíz” en distintas partes de México, coinciden en su contenido bien de petición, bien de agradecimiento por un cereal al que consideran sagrado

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